Trece años para terminar un libro sobre gestionar el tiempo


Trece años para terminar un libro sobre gestionar el tiempo

Este artículo va en español, porque el libro también lo está. Lo escribí en mi idioma, pensando en quienes empezaban a programar en español cuando casi todo lo bueno estaba en inglés, y me parecía justo contarte su historia en el mismo idioma en que nació.

This post is in Spanish, because the book is too. I wrote it in my own language for people starting to code in Spanish back when almost everything worth reading was in English, and it felt right to tell its story in the language it was born in. If you don’t read Spanish, your browser’s translator will do a decent job, and the story behind it (a side project, a platform that disappeared, and finishing it years later) needs no translation.

Empecé a escribir un libro sobre una aplicación para gestionar el tiempo con la técnica Pomodoro. Tardé casi trece años en terminarlo.

Podría fingir que no veo la ironía, pero sería la primera mentira del artículo.

Hoy De 0 a N con Task[in] está por fin publicado, gratis y en abierto. Y lo publico sabiendo perfectamente lo que es: un libro sobre una plataforma que ya no existe. Este artículo no va de eso. Va de lo que cuesta escribir un libro a mano, poco a poco, y de lo que aprendes cuando se te cae el suelo a mitad de camino. Si tienes un proyecto personal esperando en un cajón, creo que te va a sonar.

Un viernes de noviembre de 2013

El prólogo del libro empieza así, y lo he dejado tal cual: «Finalmente, hoy día 10 de noviembre de 2013, tras un viernes de cumpleaños, una carrera en bici y tras la mejor cervecita del fin de semana, me he decidido a comenzar».

No era el mayor experto en aquellas tecnologías, y lo sabía. Así que me propuse matar tres pájaros de un tiro: aprender, escribir el libro y publicar una aplicación de verdad. Aprender de lo que otros compartían en internet, contarlo de la forma más práctica y sencilla que supiera, y demostrar que funcionaba subiendo la aplicación a la tienda.

La aplicación fue Task[in]: un gestor de tareas con la técnica Pomodoro como vuelta de tuerca. La elegí por una razón muy poco técnica: a mí me cuesta mucho organizarme. Visto con perspectiva, el libro entero ha sido la prueba.

Cómo se escribía un libro a mano

Nadie te cuenta lo que es escribir un libro técnico en tus ratos libres. Te lo cuento yo.

Es sentarte después del trabajo, con el cansancio encima, a escribir sobre algo que primero tienes que conseguir que funcione. Cada capítulo empezaba en Visual Studio y en Blend, no en Word: primero la aplicación tenía que hacer lo que el capítulo iba a explicar, y solo después podía contarlo. Si algo fallaba, el capítulo esperaba.

Es hacer las capturas de pantalla una a una. Más de trescientas entre los diez capítulos originales. Recortarlas, numerarlas, escribir su pie de figura. Y repetirlas cuando la versión de la herramienta cambiaba un botón de sitio.

Es copiar el código al documento, revisarlo, darte cuenta de que en el proyecto ya lo habías cambiado y volver a copiarlo.

Y es, sobre todo, decir que no. A planes con amigos, a viajes y a tardes que se quedaron en otra cosa. En los agradecimientos pido disculpas a más de uno, y lo sigo pensando: hubo momentos en los que el tiempo libre no se multiplicó.

¿Merecía la pena? En mi pueblo, Higuera la Real, hay un dicho que me acompañó todos esos años: «Sarna con gusto no pica». Picaba, pero con gusto.

Cuando el suelo se mueve bajo tus pies

Empecé con Windows Phone 8.1. Entre octubre y noviembre de 2015, con casi ocho capítulos terminados, la plataforma cambió y tocaba adaptarlo todo a Windows 10 Mobile. Poco después volvió a cambiar, y el 13 de diciembre de 2015 me puse de nuevo manos a la obra, ahora con UWP, la Universal Windows Platform.

Ocho capítulos. Otra vez. Con sus capturas.

Y en mayo de 2016 llegó la noticia: Microsoft dejaba de fabricar teléfonos. Poco después, Windows Phone desaparecía del todo. ¿Para qué sirve una plataforma universal cuando solo queda una plataforma?

No hubo un gran momento dramático. Simplemente, las fuerzas flaquearon. El documento de Word se quedó en una carpeta, a medio pulir, y la vida siguió. Durante años fue ese proyecto del que prefieres que no te pregunten.

Lo que el cajón me enseñó

Con la distancia, aprendí algo que no habría entendido si lo hubiera terminado a tiempo: el libro nunca fue sobre XAML o C#.

Fue sobre el proceso. Entender los requisitos. Prototipar antes de escribir código. Separar responsabilidades. Probar desde el primer día. Pensar en el acceso a datos, en la navegación, en la publicación e incluso en cómo ganar algo de dinero con lo que haces. Todo eso sigue exactamente igual. MVVM hoy vive en los Signals de Angular; las pruebas de MSTest tienen el mismo espíritu que las de Vitest; el CI/CD de VSTS es el mismo concepto que hoy ejecutas con GitHub Actions. Los nombres cambian. Los fundamentos, no.

Y hubo otra lección, más personal, que ya escribí en el prólogo sin saber lo importante que sería: escribe sobre lo que te cuesta. Lo que te sale solo, lo olvidas. Lo que te costó una semana y acabas explicando a otros, se queda contigo para siempre. Muchas de las cosas que sé hoy las aprendí de verdad al tener que contarlas en ese libro que nadie leía.

Resucitar un manuscrito

En enero de 2023 lo saqué del cajón. Convertí los Word a Markdown con Pandoc, lo subí a un repositorio y empecé a rehacer imágenes y código. Fue lento, con parones largos, y otra vez con esa sensación de que quizá no merecía la pena.

En 2026 decidí terminarlo de verdad, y esta vez no lo hice solo. Quiero ser transparente, como lo soy en el propio libro: he utilizado herramientas de inteligencia artificial para revisar la ortografía, encontrar párrafos duplicados, convertir decenas de tablas heredadas de Word en bloques de código, completar pies de figura, arreglar enlaces rotos y escribir, junto a mí, el capítulo final.

Lo que me llevó años hacer a mano, revisarlo me ha llevado meses. Y eso me ha hecho pensar mucho.

Porque la IA me ha ayudado a terminarlo, pero no podía darme lo que hay dentro. Las decisiones de cada capítulo, los errores que cometí para poder explicarlos, las capturas repetidas y las noches de «esto no compila» son mías, y no las cambiaría. Creo que ahí está la diferencia entre usar la IA como piloto y usarla como copiloto: ella me ayudó a llegar, pero el camino ya lo había andado yo.

Obsoleto, sí. Inútil, no tanto

Si buscas aprender UWP para un proyecto nuevo, este no es tu libro, y prefiero decírtelo yo antes de que lo descubras tú.

Pero si tienes conocimientos sueltos, lecturas, snippets, alguna prueba, y quieres ver cómo se une todo en un proyecto completo, de la idea a la tienda, creo que te va a servir. Si estás empezando y quieres entender todo lo que hay alrededor del código, también. Y si viviste aquella época de Windows Phone, seguramente te saque alguna sonrisa.

Qué vas a encontrar

  • Diez capítulos originales, de la puesta a punto del equipo a la publicación en la tienda, revisados y corregidos, con notas allí donde un producto ha cambiado de nombre o se ha retirado.
  • Un capítulo 11 nuevo, «Backstage y un futuro prometedor»: la escena post-créditos. Reimagino todo el viaje con un stack actual (Angular, .NET y Aspire) y la IA como copiloto. No como piloto: como copiloto.
  • Un epílogo en el que cuento qué hice yo con mi propio «10% restante» después del libro.
  • El código: Task[in], tal y como lo construimos, y Task[in] 2.0, su versión moderna, que se quedó como intención y dio sus frutos por el camino.

Y ahora, ¿qué?

Este libro envejeció antes de terminarlo. Lo que no envejeció fueron las ganas.

Después de Task[in] han venido otros proyectos: Litro y Salitre, dos apps para Android que ahora mismo están en beta y buscan testers (de las que hablaré otro dia), y, sobre todo, Tendero, donde tengo hoy puesto el foco. Tendero intenta hacer lo mismo que este libro, contar todo el proceso con sus aciertos, sus decisiones y sus errores, pero con una diferencia importante: ahora lo cuento mientras ocurre, y no trece años después.

Ahora, con la IA, corro más, y espero no quedarme obsoleto de nuevo. O quizás no tanto 😉

Dónde leerlo

El libro es gratuito y está publicado en GitBook ademas de en lulu.com:

👉 Gitbook (Web)

👉 eBook (gratis – 0€)

Si lo lees, aunque sea solo alguna sección, capitulo, o simplemente le echas un ojo por curiosidad, me encantará saber qué te parece. Si encuentras una errata, que las habrá, ya sabes dónde encontrarme. Y si tú también tienes un proyecto esperando en un cajón, quizá este sea un buen momento para sacarlo.

Porque sí, la sarna con gusto no pica. Y esta, por fin, se ha rascado.

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